Preparados con un carro lleno de regalos para los pequeños que por situaciones familiares diversas, creían que los Reyes pasarían de largo. Pero no, fueron hasta sus casas y les entregaron los regalos en mano

Además, mientras sus majestades paseaban el barrio a golpe de campana, fueron muchos los que se acercaron para inmortalizar una fotografía junto a sus Majestades.


